lunes, 12 de abril de 2010

Un sueño posible



Por Raúl H. Pérez Navarrete


Para Arlene, amiga y maestra.


Un sueño posible (The blind side), la cinta que le dio a Sandra Bullock el Oscar como mejor actriz, es una película que se podría calificar como cursi y predecible, sin embargo, esto no implica necesariamente que se trate de una obra de mala calidad.

Dentro de la industria cinematográfica estadounidense es común encontrar filmes sobre personajes marginados que triunfan luego de enfrentar una serie de dificultades; pienso en cintas estrenadas en los últimos años y rescato de la memoria títulos como Ray (sobre el pianista Ray Charles) y En busca de la felicidad (sobre un vendedor que lucha por un futuro para él y su pequeño hijo). Curiosamente, ambas películas se inspiran en hechos reales y sus protagonistas son hombres de raza negra. Un sueño posible pertenece sin duda a este conjunto de filmes: la trama se concentra en un joven afroamericano pobre llamado Michael Oher (Quinton Aaron) que ingresa a una escuela privada católica y que eventualmente es adoptado por la familia Tuohy, familia adinerada y de ascendencia irlandesa, al frente de la cual se encuentra la decidida Leigh Anne (Sandra Bullock), una moderna hada madrina que viste ropa de marca y lleva en el bolso una credencial de la Asociación Nacional del Rifle.

Sin ser moralina y sin caer en el panfleto (a pesar de las veladas críticas al gobierno del ex presidente George W. Bush y las bromas sobre el antagonismo bipartidista estadounidense), la película del director y guionista John Lee Hancock es un cuento de hadas contemporáneo que aborda sutilmente temas como el racismo, la desigualdad social y el uso de la educación y el deporte como herramientas para el desarrollo del potencial del ser humano. Michael, su protagonista, halla en el futbol americano y en la poesía -además del incondicional amor de su familia adoptiva- las armas para superar obstáculos y hallar la plenitud como persona.

Detalles como diálogos y escenas predecibles y momentos efectistas quedan en segundo plano, Un sueño posible es una película cálida, humana, con actuaciones acertadas y un maravilloso sentido del humor que aparece en cartelera momentos antes del alud de cintas taquilleras y vacuas, y que reflexiona sobre temas como la educación, el racismo y la marginación que, como bien sabemos en este país, son tópicos tan importantes como ignorados.


No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...