viernes, 5 de febrero de 2010

México, según los conservadores

Por Raúl H. Pérez Navarrete

Notas periodísticas, artículos, reportajes, mesas de análisis, blogs, videos en Youtube, cadenas de correos electrónicos, grupos en Facebook, Twitter… prácticamente no hay lugar donde no se comente o discuta sobre la aprobación de los matrimonios gay por la Asamblea Legislativa del DF.



Como he escrito antes en este blog, se trata aquí de un asunto de derechos humanos, de la defensa del estado laico ante los embates de una cada vez más debilitada Iglesia. Cada vez que una medida de esta naturaleza es tomada la alta jerarquía católica sabe en el fondo que el mundo está transformándose, no importa lo que ellos hagan. Basta recordar la polémica sobre la “píldora del día siguiente” durante el sexenio de Vicente Fox o la reciente despenalización del aborto, igualmente en el DF.

La amenaza a la familia “tradicional” por parte de estas medidas tomadas en el DF es sencillamente inexistente. Amenazas a la familia el alcoholismo, la falta de comunicación, la violencia intrafamiliar. La familia es muchas veces su propia enemiga, no hay que perder de vista esta realidad.

El México irreal

Sobre la polémica sobre los matrimonios gay es interesante notar cómo los argumentos a favor son contundentes, no así quienes desaprueban estas reformas, atrincherados en púlpitos y medios conservadores.

La avalancha de desinformación que se ha desatado es peligrosa, y cito como ejemplo un artículo de José Santiago Healy aparecido el 30 de enero en las páginas del Diario de Yucatán, y titulado “Segundo golpe del PRD: los matrimonios gays”. En el texto, su autor escribe: “La aprobación de la unión legal entre gays implicará introducir en la educación primaria a un tercer sexo como algo natural y permitir abiertamente el homosexualismo en las escuelas, es decir cualquier estudiante podría andar con su pareja del mismo sexo y asistir a clases vestido de mujer siendo hombre o viceversa.”

Por donde se le vea, el argumento cae por sí solo: ¿Tercer sexo? ¿Travestismo en las escuelas? La visión distorsionada de José Santiago Healy puede entenderse con facilidad cuando líneas antes comenta que estas reformas “van en contra de la idiosincrasia y las tradiciones de los mexicanos”. Si para el autor de ese artículo el México contemporáneo lo conforman únicamente nopales, virgencitas de Guadalupe y enchiladas, pues por supuesto que sí, sin embargo, bien sabemos que el país va más allá de esos burdos estereotipos.

La iglesia católica, como he dicho, no se queda atrás. El arzobispo de Tehuacán, Puebla, Rodrigo Aguilar Martínez, aseguró recientemente que “el 81 % de los hogares está formado por un familia tradicional, natural…”. Tendríamos que analizar aquí los conceptos “tradicional” y “natural”, aunque muy probablemente la visión de Aguilar Martínez sea similar a la de Healy: un México de campos de nopales, y de familias compuestas por papá, mamá, dos hijitos y, por supuesto, un perro.

2 comentarios:

Ego dijo...

Excelente entrada Raúl:

"Amenazas a la familia el alcoholismo, la falta de comunicación, la violencia intrafamiliar. La familia es muchas veces su propia enemiga, no hay que perder de vista esta realidad"

Muy elocuente en verdad.

Pablo Cabañas dijo...

Concuerdo también en el párrafo mencionado por Ego. ¿Hasta cuándo la propia Iglesia notará que el concepto de familia cuenta con una amplia gama de posibilidades? Bueno, supongo que los ataques a los gays tendrían un caracter sutilmente grillero de confrontar al Estado, por aquello de las leyes de Reforma y la constitución de 1917 (sí, sonó exagerado, pero puede ser...)
:S

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...