viernes, 18 de diciembre de 2009

Vacaciones


Por Raúl H. Pérez Navarrete

Luces multicolores, Santa Clauses de diversas formas y materiales, flores de Nochebuena por doquier… Llegamos finalmente a esa época del año que muchos anhelamos durante las últimas semanas (y durante las cuales hicimos una lista enorme de lo que realizaríamos en nuestro tiempo libre). No me agrada la Navidad, carece de sentido para mí, sin embargo, disfruto del cambio de aspecto de varias partes de la ciudad como el Paseo Montejo, además, el pavo relleno y el lomo envinado son igualmente elementos que enriquecen estos días de descanso… He ahí lo principal: los días de asueto, un tiempo lejos de la rutina.

No sé si estas vacaciones son merecidas pero sí muy necesarias. Conversando con la directora de la escuela donde laboro caí en la cuenta que tan sólo fueron tres meses de trabajo; aun así, debo confesar que diversas circunstancias se agregaron a este periodo e hicieron que la carga usual de trabajo se volviera un poco más difícil de sobrellevar. No estoy contento con algunos resultados pero definitivamente aprendí de todo aquello. En última instancia es lo importante.

Me asquean los clichés y la hipocresía que impera en estos días, sin embargo no todo es tan malo, como dije, si algo hay de positivo en este espacio de tiempo para mí, eso son las vacaciones. Bienvenidas sean.

5 comentarios:

Pablo Cabañas dijo...

Es curioso, a muchos les fascinan la Navidad, para otros es vomitivo, pero siempre coinciden precisamente en ello: las vacaciones (y las fiestas, claro está). Por supuesto, existen sus excepciones, en donde no son vacaciones, son cargas extras de trabajo...

Raúl H. Pérez dijo...

Afortunadamente par mí son vacaciones.

Gracias por el comentario.

La Diabla dijo...

Entonces volverás a tener tiempo y postearas mas seguido?

claro que son merecidas, hace rato estaba pensando, ojala Jesucristo regresara en junio para que hubieran dos navidades

Lia dijo...

Este año me sentí mas vieja que nunca a pesar de tener un cuarto de siglo, creo que estoy en esa etapa en que ya no vives igual estas fechas porque has dejado de ser niño, y encima no tienes hijos para disfrutarlas con ellos, lo peor es estar en paro y no poder disfrutar si quiera de unas vacaciones. Feliz Fin de Hipocresía luminosa!

Raúl H. Pérez dijo...

Suele pasar, Lía, a esta edad.

Sin duda tienes razón.

Gracias por el comentario

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