lunes, 14 de julio de 2008

El futuro presente





Raúl H. Pérez Navarrete


Para mis hermanas, Ángela, Andrea y Mariana.




La historia de la cinematografía tiene en el año 1995 uno de sus episodios más relevantes, al ser el momento de estreno de la cinta Toy Story, producto de los estudios Disney Pixar, primer largometraje animado completamente por computadora. A partir de ese evento, Pixar se convirtió en sinónimo de películas de indiscutible calidad, caracterizadas por una impecable animación e historias que apelan al mundo del público infantil así como al entorno del espectador adulto. Uno de sus filmes más exitosos, Los Increíbles, dirigida por Brad Bird y estrenada en 2004, tiene como protagonistas a una familia de superhéroes en la cual la inseguridad de la hija adolescente convive con la insatisfacción existencial del padre; Ratatouille (Brad Bird, 2007), el siguiente trabajo del estudio, presentaba a una rata que se convierte en chef en medio del ocultamiento de una herencia que involucra un hijo nacido fuera del matrimonio y pruebas de ADN. Incluso una de sus cintas más cercanas al sector infantil como lo es Bichos (John Lasseter, 1997), tiene su fuente de inspiración en Los siete samurái, de Akira Kurosawa. Si bien el equipo creativo de Pixar -encabezado por J. Lasseter- trabaja de manera conjunta con los estudios Disney, para el director y el resto de sus colaboradores es claro que las princesas que viven felices para siempre y los animales que cantan y bailan no tienen cabida en su obra.


Ahora, a trece años del estreno de las aventuras de un grupo de juguetes, las pantallas de nuestro país exhiben la cinta de ciencia ficción WALL-E, película excepcional que tiene como escenarios principales a un planeta Tierra contaminado y a una nave espacial habitada por la humanidad en el autoexilio. El protagonista es una unidad WALL-E (Levantadores de Carga de Residuos Clase-terrestre, por sus siglas en inglés), el único robot de su tipo aún en funcionamiento luego de 700 años, y cuya finalidad es limpiar la basura del planeta.




EVA



WALL-E es una cinta graciosa, conmovedora y profundamente crítica del mundo contemporáneo. Andrew Stanton, su director y guionista, crea un universo en el cual las máquinas son emocionalmente más complejas que los seres humanos a quienes sirven; por un lado, WALL-E ha desarrollado actitudes y sentimientos como la curiosidad, el miedo, así como el amor por una mascota (una cucaracha), mientras que las personas que aparecen en el filme se encuentran enajenadas en un ambiente artificial y son incompetentes para establecer lazos afectivos sin la intermediación de herramientas virtuales o de la silla flotante en la que se transportan debido a su sobrepeso. Si George Lucas planteó en la serie de películas La Guerra de la Galaxias la posibilidad del surgimiento de la amistad entre dos máquinas, Stanton lleva esta idea más allá y crea vínculos románticos entre el protagonista y EVA, una robot enviada a la Tierra en busca de vida vegetal.


Más allá de la ficción


El desastre ecológico que obliga a la humanidad a abandonar el planeta esbozado en la película es responsabilidad de una corporación ficticia llamada Buy n Large, empresa “líder en los campos aeroespacial, robótica, agricultura, infraestructura, farmacéutica, electrónica, servicios de comida, finanzas, energía…” y un largo etcétera. Gracias a un giro irónico y cruel por parte de Disney Pixar, existe en línea, fuera de las pantallas de cine, el sitio oficial de dicha compañía (www.buynlarge.com), una gran broma sobre el consumismo que se refleja en frases como “La familia que paga unida, permanece unida” o en el anuncio publicitario de Xanadou, un medicamento que “proporciona la experiencia de euforia única que sólo ocurre cuando usted compra”.


WALL-E es, más que un éxito comercial y de crítica, y de un trabajo de animación sobresaliente, una brutal y desgarradora metáfora de nuestro mundo contemporáneo.






Por esto!, viernes 11 de julio de 2008.

6 comentarios:

Angie Sandino dijo...

Le comentaba a David Moreno, que tengo el pendiente de ir a ver esta cinta, porque cuando tuve la oportunidad, no lo hice pensando que se trataba de una cinta solo para niños, pero ahora que leo las reseñas de ambos, me prometo no dejarla escapar!

Un abrazo querido Raúl y feliz semana!

Ego sum qui sum dijo...

WALL-E es la mejor película de Sci-FI que he visto últimamente. Es 2001: Odisea del Espacio, pero para niños. Así de buena es.

m.Isaac.V.R. dijo...

Yo opino que no es tan Odisea del Espacio, creo que tiene mucho más de cine Cyber Punk. Un juego de relaciones entre robots y humanos. Genial.
Tu reseña tuvo un final muy apresurado, me quedé con ganas de seguir leyendo.

Agstn dijo...

Me gusta tu texto y CASI tengo ganas de pagarle a cinépolis por una butaca. Coincido con el comentario de Isaac, pero hay limitaciones editoriales (lo publicaste en Por Esto!, no?) y lo justifico.
Igual hay que cotorrear el punto!
Saludos!

Andrés / Derzu dijo...

Buena reseña!. Ya me parecía que ese film sería interesante. Gracias por el link a la Tetona de Fellini.

andrés

El chango del mal dijo...

La primera mitad de Wall-E, magnífica -todo ese humor de situación y comedia al estilo cine silente-. Realmente magnífica.

Despues. A partir de que aparecen los humanos me pareció solamente buena.

Y bueno, que Wall-e conmueva... lo tenía facil, considerando que tomaron, por no decir que calcaron, un personaje tan "emotivamente" famoso como E.T. Identicos.

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