lunes, 25 de febrero de 2008

Hablemos de censura

Por Raúl H. Pérez Navarrete


¿Quién vigila a los vigilantes?

Juvenal



La mancha de sangre: esta frase evocó durante varios años las imágenes más lascivas y los sentimientos de culpa más aguados; al ser pronunciada, sus sílabas desbordaban la tonalidad de una ominosa leyenda o la historia de un viejo tesoro escondido. Dichas palabras corresponden al título a la primera cinta de Adolfo Best-Maugard, filmada en 1937, y que no fue exhibida hasta 1943. Casi olvidada en la actualidad, La mancha de sangre permanece como una de las primeras películas mexicanas que se enfrentaron a la reprensión por parte del Estado. En años recientes, uno de los más recientes escándalos vinculados a esta lamentable práctica ocurrió en torno a La ley de Herodes, en 1999; fue esa la última noticia sobre los intentos de veto de una obra cinematográfica importante en nuestro país. Pareciera que la vigente clasificación de películas de la Dirección de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación (RTC), dista mucho de la censura ejercida en otros tiempos por motivaciones políticas o por la moral caduca de algunos sectores, sin embargo, en la opinión de Marién Estrada, profesora de la Universidad Iberoamericana, “la censura tiene mil formas de actuar que rebasan la burda y cínica prohibición abierta y esos métodos son mucho más peligrosos porque actúan en el silencio, sin manera de evidenciarlos, como el proceso de selección de guiones, la clasificación de RTC, la mala promoción y exhibición de una cinta”.




Laberintos, conventos y barberías




Son las ocho de la noche y el escenario es una de tantas plazas comerciales del norte de la ciudad de Mérida. Los actores son un grupo de adolescentes a los que se les impide la entrada a la sala donde se exhibe la película Sweeney Todd, del popular director estadounidense Tim Burton. Algunos de ellos piensan decepcionados en los meses de espera por el estreno de este filme luego de saber que Burton tomaría la cámara luego de 2 años de ausencia. Atestiguar esta -aparentemente banal- escena me llevó a reflexionar sobre la ya mencionada clasificación de obras cinematográficas empleada en nuestro país. ¿Es más violenta esta película que la realidad cotidiana de estos jóvenes? ¿Es más lasciva la presencia de Helena Bonhan Carter que Maribel Guardia con escasa ropa a las ocho de la mañana en el Canal de las Estrellas? En el 2006, el cineasta mexicano Guillermo del Toro entabló conversaciones con la RTC para que El laberinto del fauno fuese estrenada con la clasificación B15 y no con la original C, propuesta por los censores, y que la restringiría a un público adulto. Del Toro era consciente que la etiqueta era injusta y que además el éxito comercial de su película se encontraba en juego. Lo comentado con anterioridad no tendría mayor relevancia de no ser por el antecedente de En el nombre de Dios (The Magdalene sisters), filme de Peter Mullan que se inspira en los hechos ocurridos al interior de los conventos de la Magdalena, donde miles de jovencitas sufrieron abusos sexuales, físicos y psicológicos hasta el cierre del último de estos lugares en 1996. La cinta obtuvo en nuestro país la clasificación B15, mientras que en los Estados Unidos le fue asignada la etiqueta “R”, es decir “restringida”, debido a la violencia, las escenas de desnudos (tanto femeninos como masculinos), el contenido de carácter sexual y el lenguaje empleado. Los momentos representativos de esta cinta son numerosos, por lo que basta señalar una escena en la que las mujeres son obligadas a desvestirse frente a un par de monjas quienes las humillan con burlas y comentarios ofensivos sobre sus cuerpos. La cámara no vacila en presentarnos la desnudez de las jóvenes y la crueldad y lujuria de las religiosas. No hace falta sacar a relucir la relación carnal entre el sacerdote y una de las internas ni la crueldad de los castigos físicos sufridos por las protagonistas.



En el nombre de Dios



Censuremos la censura



En las últimas reformas al Reglamento de la Ley Federal de Cinematografía, publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 29 de marzo del 2001, el artículo 22 señala que la RTC otorgará -con carácter informativo- las clasificaciones “AA”, “A” y “B”, mientras que sólo las clasificaciones “C” y “D”, debido a sus características, serán de índole restrictiva. “En el caso de las películas a las que corresponda la clasificación B -señala el mismo artículo-, la Dirección General podrá disponer que se añada a dicha clasificación la leyenda ‘No recomendada para menores de 15 años’, la cual tendrá un carácter estrictamente informativo”.



Cuando lo señalado arriba se aplica, sólo deja ver incongruencias pues no parece hacerse con criterios definidos: en el caso de la cinta de Mullan, la restricción es mínima, mientras que excesiva en las cintas de Burton y Del Toro. A lo anterior se suma la poca información que posee el público sobre quiénes son los encargados de etiquetar las obras cinematográficas y cuáles los criterios empleados para dicha tarea. Hace pocos días, en una conversación informal, el maestro Mario Helguera me comentó que, más que en el cine, “las clasificaciones deberían utilizarse en la TV en donde la línea argumental de algunas telenovelas es francamente pornográfica”. Los desnudos de La mancha de sangre -entre lo artístico y lo ridículo- no se comparan con la violencia y el contenido explícito de la televisión abierta y las cintas que inundan las salas de cine en nuestros días, y estos, a su vez, con la misma realidad. Es momento de reflexionar sobre este tema en cuyo fondo se percibe una falta de información, la doble moral con la que juega el duopolio televisivo del país y las limitaciones de la industria cinematográfica mexicana. Este no es un asunto de moralina sino de ideas tan esenciales como la libertad y la conciencia.





Publicado en Por esto! el 18 de febrero de 2008.

9 comentarios:

David Moreno dijo...

...En el caso de las películas a las que corresponda la clasificación B -señala el mismo artículo-, la Dirección General podrá disponer que se añada a dicha clasificación la leyenda ‘No recomendada para menores de 15 años’, la cual tendrá un carácter estrictamente informativo”.


Explícale esto, ya no digamos al chico que recoge los boletos en la entrada o al taquillero, sino al dueño de los cines. Recuerdo que hace unos ayeres, la cadena de cines Hollywood se negó a proyectar el Crimen del Padre Amaro por tratarse de un "ataque en contra de la Iglesia". Evidentemente eso no era cierto y los dueños de las salas decidieron que era lo que los meridanos podían o no ver... Yo pregunté al aire en esos días ¿y quienes son ellos para decidir lo que yo puedo o no puedo ver? Recuerdo que algunos articulistas del DiDy aplaudieron al máximo la decisión. Yo pienso que movies como Rambo son aún más peligrosas que el crimen pues son películas que nos impiden pensar...y he ahí en donde reside el verdadero peligro...
Como bien apuntas es un asunto de libertad y creo que la ley es clara en ese sentido: solo hay dos categorías restrictivas.


Excelente post..

Salludos..

karla marrufo dijo...

me he quedado pensando... muchas gracias
p.d. quisiera opinar más pero por desgracia tengo el gran vacío de "Sweeney Todd" que todavía no llega a la atrasadísima Xalapa.
mientras, un abrazo

esto de... dijo...

Un pequeño detalle, Lacuna Coil es un grupo de origen italiano, no holandés.

Si te gusta tanto Lacuna, deberías escuchar algo de WITHIN TEMPATION, THE 3RD AND THE MORTAL, THE GATHERING y algo de ANABANTHA, mexicana la última banda. Podría decir que se incluyen en lo que es metal gótico.

Symphonic power metal??, vaya, otra clasificación que no conocía.

Un saludo.

P.D. Puedes ver videos de las bandas en youtube, jejeje.

esto de... dijo...

Joder, lo siento Raúl, me equivoqué de blog.

Buen post, ya antes platicamos sobre esto. Por desgracia, así son las cosas en nuestro país, y en nuestra ciudad, en donde no hay nada de interés, según cierta persona de la élite. Entre otras cosas.

Salud pues.

Fuji dijo...

Independientemente de que se diga que vivimos en una sociedad pasiva, a mi lo que realmente me motiva es saber que aún hay gente que no le teme a la libertad. Y lucha por ella. Este (tu post) es ejemplo de ello.

Saludos Raúl.

Angie Sandino dijo...

No sabes pero, cuando vi la Ley de Herodes, me la "consiguieron" y me la hice copiar en un dvd que traje a bolivia y se lo copié a su vez a cuanto amigo pude y se las recomendaba como imperdible... no entiendo como en pleno siglo XXI aún nos andamos con tapujos y tabués, si creo que somos libres de ver lo que se nos plazca...
Un abrazo y disculpa mis ausencias, recién ayer llegué de viaje y anduve muy liada con el internet!

Ego sum qui sum dijo...

Toda la verdad.

PD: Ya vi los videos del Anticristo2007, eso es despotricar y no mamadas. Pero no son documentales, porque no documentan nada, es pro despotrique, muy ingenioso y muy cierto, pero no deja de ser una serie de opiniones malhumoradas.

Me parece que es bueno, pero está la reacción a él es excesiva (tanto la negativa como la de los fans).

Hipodermica dijo...

que onda, muy interesante disertacion sobre la censura en mexi CO.

OYe, una sugerencia, no le podrías poner un RSS feed para que le notifique a tus lectores que ya actualizaste tu blog?

saludos tapatios

Anónimo dijo...

Otra gran Pelicula Mexicana es INFIERNO.
que sin duda alguna sera censurada, vetada y todo por exponer la triste realidad que se vive en México. de como los funcionarios del Gobierno se dejan manipular y sobornar por Narcotraficantes. Bueno esperemos que eso no pase, el Pueblo de México necesita estar informado de como se manejan las cosas en nuestro País.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...