lunes, 30 de julio de 2007

Nueva música clásica




Por Raúl H. Pérez Navarrete


Para Angie Sandino, Alberto, Tomás
y todos los rockeros que visitan este blog

Jorge Luis Borges aseguró en uno de sus ensayos que las obras consideradas “clásicas” significan todo para todos. El Quijote de Cervantes y la Mona Lisa de Da Vinci son ejemplos muy claros en este sentido. En el mundo de la música, en concreto en el género del rock, no son escasos los álbumes que merecen el título de clásicos; ahí están el Sargent Pepper’s lonely hearts club band, de los Beatles, el Dark side of the moon de Pink Floyd y el Are you experienced?, de Jimi Hendrix. Sin embargo, en la actualidad, pocas personas son concientes que a nuestro alrededor están surgiendo discos que en un par de décadas serán considerados clásicos como lo son ahora los álbumes anteriormente mencionados.



Sargent Pepper’s lonely hearts club band (1967)


Creando nuevos mitos

1987 es el año en el que una caja de Pandora etiquetada con el nombre Appetite for destruction dejó salir las explosivas guitarras de Izzy Stradlin y Slash, así como a los demonios que William Bruce Rose Jr. –mejor conocido como Axl Rose- llevaba a cuestas. Es la década del new wave y el hair metal y las letras de la banda encabezada por el conflictivo cantante reflejaban la vida de sus años recorriendo los clubes de Los Ángeles: alcohol, cocaína, prostitutas y rock n roll. Fue este un disco honesto, fuerte, armado con sólidas composiciones ahora ampliamente conocidas como “Sweet child o’ mine” y “Welcome to the jungle”, por nombrar algunas.



Appetite for destruction (1987)


Cuatro años más tarde, los seguidores del rock verían al aparición de grandes discos, entre los que sobresalían Nevermind, de Nirvana; Use your illusion I y II, de Guns n’ roses, y el disco homónimo de Metallica, que contenía la memorable “Enter sandman”. Todos los anteriores discos notables pues no sólo significaron una propuesta distinta en sus respectivas carreras sino que igualmente aportaron composiciones novedosas a un público y a una industria ávidos de originalidad. Kurt Cobain estaba lejos de imaginar que su sensibilidad y carisma atraería a legiones de fanáticos que encontraban en sus letras un alma gemela y que, al mismo tiempo, aportaría al rock una de sus páginas más celebradas.


Nevermind (1991)


En otros terrenos del género, James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Jason Newsted demostraban que en el metal tienen cabida canciones melódicas e introspectivas sin que eso signifique perder la fuerza y oscuridad que lo caracteriza. El nombre del disco era Metallica –el álbum negro-, y si bien alejó a muchos de sus viejos seguidores, sin duda se presentó a una nueva generación, que años más tarde convertiría a este trabajo en una de sus principales motivos para tomar una guitarra y formar una banda.


Metallica (1991)


La muerte de Kurt Cobain en 1994 marcó un cambio significativo en la historia de la música contemporánea. De algún modo, la paulatina desaparición del grunge -que él involuntariamente abanderó- dejó el camino libre a agrupaciones de punk rock como The Offspring y Green day, al igual que a una nueva invasión británica al frente de la cual se encontraban Blur, originarios de Londres, y Oasis, de Manchester. En lo concerniente a Dookie, de Green day, es este un disco excelente que reflejó con humor e inteligencia la apatía y la furia sembrada en la juventud de aquellos ya lejanos años 90. Por mucho tiempo en el underground, de pronto el punk formaba parte MTV. Al mismo tiempo, en México, Re de Café Tacuba ponía en el inconciente colectivo latinoamericano “La ingrata” y “Las flores”. Al año siguiente, Billy Corgan, de la mano del resto de los integrantes de The Smashing pumpkins, entrega el 24 de octubre de 1995 uno de los mejores discos de rock de todos los tiempos: Mellon Collie and the infinite sadness, descrito por el propio Corgan como “The wall de la generación X”, refiriéndose por supuesto al trabajo de Pink Floyd. Letras que alcanzan lo verdaderamente poético, melodías excelsas y variantes estilísticas en cada canción, todo lo anterior sustentado por la idea del círculo de la vida y la muerte en el que se encuentra inmerso el ser humano.




Mellon Collie and the infinite sadness (1995)



De composiciones menos ambiciosas pero no por ello menos trascendentes, (What´s the story) morning glory? de Oasis hace posible la existencia en años posteriores de Travis y Coldplay (entre otras agrupaciones). Considerado hasta la aparición de Don’t believe the truth (2005) como el mejor disco de la banda, los hermanos Gallagher y compañía muestran que pese a los escándalos y críticas, son capaces de crear muy buena música.


A manera de conclusión

Sin lugar a dudas todavía hay varios discos sin mencionar; por supuesto es difícil no tomar en cuenta del extraordinario OK computer de Radiohead, el Aenima de Tool, La rueda de los tiempos de La barranca o el White pony de los Deftones. También es posible que muchos de los aquí presentados son discos importantes pero que tal vez para algunos no alcanzan la categoría de “clásicos”. Toda lista es subjetiva.

Y a todo esto, ¿usted con cuál se queda?

OK computer (1997)

8 comentarios:

rock_s-tar sunny rose dijo...

radiohead, pues me parece un grupo que debería de tener futuro en la música, ya que tiene un excelente repertorio del cual echar mano. La verdad ami me interesa en especial este grupo. Tiene un ritmo psicodelico le da un ambiente de calma momentanea en sus caciones, pero crea una furor impresionante al estar en el escenario, todas y cada una de sus canciones, en lo personal me parecen tener un toque misterioso, por lo conseguiente no trato de decir que sean ambiguas ni mucho menos, solo trato de decir que me parecen interesantes ami gusto.

Letras dijo...

Gracias por la visita.

Alberto dijo...

Gracias por dedicarnos este post mi estimado. Un pequeño detalle, "Fade to black" pertenece al segundo disco de Meallica, "Ride the lightning".

Un saludo.

Que estés bien.

Letras dijo...

Carajo.

Gracias, Albertini.

Ya lo cambié.

El Blog de Música dijo...

Con el que me quedo... el mellon collie..
Porque me gustan los smashing aunque mi disco favorito es el siamese dream jeje

Tambien hay uno llamado Agaetis Byrjun de una banda finlandesa llamada Sigur Ros... que me extasia.

Paul- El blog de música

pd: Excelente post

Ruffo dijo...

Todos los discos que citas aquí marcaron una epoca, a mi parecer el Ten de Pearl Jam y el Facelift de Alice In Chains son igual de buenos aunque no tan populares. ¿Recuerdas a Locomía?

Me gustó tu artículo.

Letras dijo...

Gracias por sus comentarios.

P.D. Jajajajaja, sí, desafortunadamente recuerdo a Locomía.

Alberto dijo...

¿Quién carajos recuerda a Locomía? Sólo un DEMENTE como Ruffo.
jejeje!

Espero más post de este tipo, claro, en general tu blog es interesante.

Parafraseando a un gran caricaturista, monero o carTONYsta
"Hay que dejar de toletear",me da gusto que sigas su consejo, y en honor a nuestro amigo metalero DEMENTE: ¡¡¡Chupar!!!

Sigue creando cosas interesantes.

Saludos.

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