miércoles, 21 de marzo de 2007

CARTAS DESDE IWO JIMA

"Si alguien pregunta por el espíritu de los Yamamoto de Japón,
ese es la flor de la montaña de los cerezos,
tan fragante como el sol naciente."

Motoori Norinaga



Un pequeño avión sobrevuela una isla ubicada varios metros abajo, en medio del azul del Océano Pacífico. En el interior de la aeronave, uno de los pasajeros piensa en el piso de la cocina que no reparó debido al repentino viaje. Su nombre, Tadamichi Kuribayashi, teniente general del ejército imperial japonés. Corre el año de 1944 y en las negras playas de Iwo Jima, como es llamada la isla, soldados exhaustos cavan trincheras para enfrentar el inevitable desembarco enemigo mientras el avión desciende con suavidad en la pista de aterrizaje.

Son estas algunas de las primeras escenas de la cinta Cartas desde Iwo Jima que, junto a La conquista del honor, forma parte del proyecto del actor y director estadounidense Clint Eastwood de llevar a la pantalla grande uno de los pasajes más conocidos de la Segunda Guerra Mundial. En esta ocasión, la historia es contada en idioma japonés y desde el punto de vista japonés; la misma guerra, la misma batalla, pero ahora los antagonistas de La conquista del honor tienen rostro y es un rostro dolorosamente humano. Por principio de cuentas, Saigo (Kazunari Ninomiya), panadero convertido en soldado con una esposa y un hijo que todavía no conoce esperándolo en casa; el teniente coronel Takeichi Nishi (Tsuyoshi Ihara), que dejó atrás sus glorias olímpicas para tomar las armas y, por supuesto, el general Kuribayashi (Ken Watanabe), hombre educado en Canadá y que conoce a la perfección a los Estados Unidos tras un par de años de estancia en ese país. Los tres protagonistas, cada uno con sus propios miedos y esperanzas, son el el fondo la misma circunstancia: un hombre obligado a combatir por fuerzas superiores y conceptos abstractos como el honor y la patria.

Eastwood, junto al equipo técnico que reúne a su alrededor, concibe momentos impregnados de maestría y lirismo que desnudan el alma de cada uno de los personajes, creados a su vez por sobresalientes actuaciones. El magnífico guión de Iris Yamashita logra ir más allá de la guerra del Pacífico y las situaciones planteadas pueden fácilmente adaptarse a cualquier conflicto armado: la manipulación de la información por parte de los gobernantes, la ciega obediencia y, sobre todo, el total desconocimiento del enemigo.
Uno de los momentos más impactantes de la película tiene lugar luego del fallecimiento de un marine tomado como prisionero. Nishi, quien cuidó del soldado cautivo y conoce el idioma inglés, traduce una carta encontrada entre las ropas del cadáver ante la silente mirada de sus subordinados. Es una misiva de la madre del joven estadounidense a quien le narra los últimos acontecimientos de su pueblo natal en el lejano Oklahoma. En este punto Cartas desde Iwo Jima se trasforma en una metáfora sobre el desconocimiento de la otredad; en una historia que, tristemente, no dista mucho de los acontecimientos actuales en Medio Oriente y otros puntos del planeta.
Periódico Por esto! 22 de marzo del 2007

2 comentarios:

Ana Gabriela Sandino dijo...

Clint Eastwood es para mi un excelente actor, màs ahora sobrepasa mi pensar con su inmaculada forma de dirigir...

Un abrazo!

Heathcliff dijo...

no te puse yo un comment en este post? :p bueno el caso es agradecerte tu comentario en mi blog y felicitarte igualmente por el tuyo. saludos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...