viernes, 23 de febrero de 2007

LA CONQUISTA DEL HONOR

Cuando era niño me preguntaba cómo habrían sido los días de batalla de los años de la Conquista convertidos en escasas e impersonales líneas en mis libros de historia; cómo sería el rostro del poeta cuyos versos eran leídos en clase; qué apariencia tendría el lugar dónde dormía y trabajaba Charles Darwin en el barco que lo llevó hasta las Islas Galápagos. Y aun cuando la imagen acompañaba al texto, ¿era ese en realidad el rostro del Sor Juana Inés de la Cruz? Asegura una conocida frase que “una imagen vale más que mil palabras”. Clint Eastwood parece agregar con su nueva cinta que en esas “mil palabras” y en esa “imagen” la verdad no necesariamente está presente.

UNA BANDERA SOBRE UNA MONTAÑA DE PAPEL MACHÉ

Cadáveres arrastrados por las olas, rostros cubiertos de arena negra, disparos provenientes de enemigos sin rostro. El escenario del combate es un pedazo de tierra en el Océano Pacífico llamado Iwo Jima, que en japonés significa Isla de azufre. Contrario a lo que pudiera parecer, la película La conquista del honor no es una cinta de guerra sino una cinta sobre la verdad y cómo ésta es manipulada para beneficio de los más diversos intereses.

Protagonizada por Ryan Phillippe, Jesse Bradford y Adam Beach, la película gira en torno a la célebre fotografía de seis soldados estadounidenses levantando una bandera de su país tomada por Joe Rosenthal el 23 de febrero de 1945, a unos kilómetros de la ciudad imperial.



Si bien el hecho ocurrió a pocos a días del desembarco y la victoria no se consiguió hasta casi un mes después, en los Estados Unidos la imagen provocó un gran impacto entre la población que el gobierno supo aprovechar. Viajando por importantes ciudades como Nueva York y Washington D.C., tres de los militares que figuran en la fotografía se enfrentan de súbito al amor de su gente que los recibe como héroes pero también a los cuestionamientos de la prensa sobre la autenticidad del retrato y el racismo que impera en una sociedad hipócrita que pregona valores como la libertad y la democracia. Ira Hayes (Adam Beach), uno de los combatientes, es miembro de la tribu Pima que, como el resto de los pobladores nativos de la tierra de las barras y las estrelles, fueron aplastados y obligados a vivir en reservaciones.

La conquista del honor utiliza como principales recursos la voz en off y el flashback para contar la historia de tres sobrevivientes del infierno de la guerra convertidos en la principal atracción de un circo ambulante. La interacción de los protagonistas y las diversas posturas de cada uno de sus personajes ante las circunstancias es uno de los puntos más atractivos de la cinta, sin embargo, el aspecto más destacado es sin duda las revelaciones que hace del alma humana. Hay películas que, además de logros técnicos y actorales, consiguen con éxito retratar con belleza rincones muchas veces obscuros del hombre gracias a la honestidad y al talento. Sin lugar a dudas La conquista del honor es una de ellas.

Periódico Por esto! 27 de febrero del 2007

3 comentarios:

Ana Gabriela Sandino dijo...

La película que nos llegá de manos de un Clint Eastwood que particularmente junto con Million Dollar Baby, se afianza como un excelente director... nos ofrece también para mi, la mejor actuación de Ryan Phillip en su evolución como un actor que ya no camina como un fantasma tras la sombra de su ex-mujer.

Muy recomendable cinta y si el tema llama para más, siempre se puede recurrir al libro e internarse más allá...

Un saludo..

Gerardo dijo...

chale, ese tipo d películas sólo engolosina el yanqui u.x.o y conforman el soundtrack de la próxima guerra mundial.

Anónimo dijo...

Horrible pelicula.....trate de verla completa pero no fui capaz, mal dirigida, pesimo guion y no hay buenos efectos en lo poco que se muestra de guerra.

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